domingo, 29 de junio de 2014

Canina

¡Ay Canina de mis huesos!
No "masuste" al personal.
No me incomodes a viejas
queriéndote tú parar
justo delante de ellas
en la carrera oficial.

No me crees zafarranchos,
de gente que viene y va
para evitar tu presencia
y tenerte que mirar
con los deditos cruzados
y dudando, si rezar,
o acordarse de tus castas
con tanta "malafollá".

Cuando el epílogo llega
a esta santa semanita,
no sé si me pongo triste
porque todo se marchita
o por notar tu presencia
en la bola sentadita
rodeada de fantasmas
con capas en las levitas.

¡Canina de mis desvelos!
¡Canina de mis tormentos!
No es que seas desagradable,
no es que seas un esperpento,
ni que no seas sevillana,
ni que produzcas canelo,
pero por favor te pido
cuando pases recorriendo
sobre los pies la avenida
a la altura de mi asiento,
que no te pares delante
a descansar un momento,
porque "mevialevantá"
"pa" acordarme de tus mu… las.