lunes, 16 de marzo de 2020

Preparado


Yo sí buscaré tu azul
de mañana en mis andares
y olivos en los ojales
llenándose de tu luz.
Luego llegará la cruz,
cuando no vea canastillas
con esas flores sencillas
que adornan los elegantes
altares itinerantes
que sólo tiene Sevilla.

Yo sí buscaré tu Jueves,
ése que más que el sol brilla
y quizás, una mantilla,
que mi suspiro se lleve.
Luego llegará la nieve,
que me helará el corazón
cuando no perciba el son
de un pasacalle de plumas
y me quede sin la luna
posándose en su esplendor.

Yo sí buscare tu Viernes,
de tarde y de mañana,
y de Parras a Triana
buscaré quién me gobierne.
Después, cuando se me interne
el dolor sin ver su Cara
llenándose de luz clara
entre lágrimas y vivas,
esperar que Él me reciba
de Pascua, Mano y Mirada.