viernes, 3 de abril de 2020

¿Qué hago yo?


¿Qué hago yo sin tu luz
y tu mañana de palmas
paseándome con calma
bajo tu cielo andaluz?
¿Qué hago yo sin Jesús,
bajando por una rampa
trayendo Semana Santa
a una bulla de colores
que entre globos, busca flores,
y nudos en la garganta?

¿Qué hago yo sin tus mañanas
buscando nervios en templos
y explicando sus adentros
a un lazarillo con ganas?
¿Qué hago yo esta semana,
sin tardes con canastillas
llenándose de Sevilla;
de su embrujo y de su gente,
y andando siempre de frente
racheando zapatillas?

¿Qué hago yo sin tu Jueves,
sin mantillas ni Silencio,
sin ver dos Caras de Adviento
en las que mi alma bebe?
¿Qué hago yo cuando llegue
la hora, sin “Abelardo”,
sin llenar con paso largo
de plumas todo el ocaso,
y en vez de salir su paso,
beber un cáliz amargo?

¿Qué hago yo un Viernes Santo,
sin Parras por la mañana
y una tarde, por Triana,
llenándome de su encanto?
¿Qué hago yo, faltando tanto:
un raso para vestirme,
monaguillas donde asirme,
plata y carey sobre lirios,
su Estampa, que es mi delirio,
y un Beso “pa” despedirme.