El barrio se echa andar
el Lunes a mediodía
tras la estela que El Mesías
va dejando al caminar.
El barrio no puede estar
doce horas sin su Cara
y tras de Él se declara
cautivo de su Grandeza,
y junto a Él, pide fuerzas,
y otro Lunes tras su andada.
tras la estela que El Mesías
va dejando al caminar.
El barrio no puede estar
doce horas sin su Cara
y tras de Él se declara
cautivo de su Grandeza,
y junto a Él, pide fuerzas,
y otro Lunes tras su andada.
