Hay algunos que en la jura,
mientras prometen el cargo,
van soñando, sin embargo,
en próxima candidatura.
Estos no tienen “jartura”.
Con falsas risas baratas
van luciendo sus corbatas
y abrazos de paripé.
Hace tiempo que os calé.
El día a día, os retrata.
Por rincones van diciendo
que hartos se encuentran ya
y que ganas de acabar
tienen en su pensamiento.
Más tarde, llega el momento,
y de lo dicho, se olvidan.
Mientras, los días oxidan
sus corbatas y sus caras
que seguirán retratadas
mientras el "carguito" cuidan.
Hay algunos que hasta lloran
por rincones y tabernas
por esa falsedad fraterna
que quien llega, no valora.
Y de rodillas imploran
al que viene dando cargos
que los saque del letargo
que la nueva era trae.
Mientras, éste, los distrae:
Ya te buscaré yo "argo".
