martes, 30 de mayo de 2023

Zoco

 

El sol se va asomado
por gótica fachada
en la mañana clara
de itinerante Altar,
y el zoco va tomando
su primitivo aspecto
envuelto en un selecto
ambiente electoral.

Poco a poco el mercado
tiende su mercancía
de hipócrita armonía
vendiendo vanidad,
y halagos floreados
que en la cara se vierten,
por detrás se convierten
en filos de puñal.

Las casposas levitas
oliendo a naftalina
disfrazan la cochina
y pobre condición.
Los otros, que levitan
por cargo novelero,
aún tienen los dedos
manchados de cazón.

El zoco recupera
en la hermosa mañana
la función clara y llana
que un día expulsó el Señor,
llenando sus aceras
de falsos mercaderes
que en vez de sus enseres
venden su pobre honor.

Entre la brillantina
y cuellos estirados
por el sol alumbrado
se levanta el telón,
y una fila azulina
con cirios y palermos
saludan con sus ternos
a la fiel afición.

Y en medio de esta farsa,
anónimos cofrades
defienden sus verdades
con luz Sacramental,
y viendo a esta comparsa
luciendo de esa guisa,
disimulan, la risa,
antes de vomitar.