domingo, 23 de febrero de 2025

Soneto de Carey

Aún no habías cumplido los trescientos
cuando mi andar errante te encontrara.
Quedó ya para siempre por tu Cara,
buscando día a día sentimientos.

Tú limpias mis miserias con tu aliento
y llenas mi camino de luz clara
con la Verdad, que un día proclamaras,
repitiéndola en cada encuentro.

Casi setenta lustros enseñando
tu Dulce Sumisión, que se derrama,
en el compás que dejas caminando

cuando los lirios surcan tu peana
la tarde que el carey, va reflejando,
tu perfil sobre las almas de Triana.