viernes, 14 de marzo de 2025

Segundo domingo

Cuando la Cuaresma llega
a su domingo segundo,
dejo un beso en el fecundo 
andar que mi corazón riega.
El que el Viernes nos navega
llenándonos con su calma
lo más profundo del alma
entre carey, plata y lirios.
El del perfil de delirio.
El que a los míos desarma.