domingo, 31 de agosto de 2025

Mis pretensiones cofrades

Cuando uno peina canas
entre cirios y costales
y de trepas fantasmales
hartito se encuentra ya,
sólo busca en la mañana
de una procesión de palmas
la luz que llena de calma
el aire de la ciudad.

Cuando uno ya está harto
de mensajeros de encargos
babeando por un cargo
y tragando sin parar,
sólo desea el encanto
que un Viernes por la mañana
una Centuria Romana
le ofrece con su compás.

Cuando algunos creen suyas
hermandades centenarias
y con ideas empresarias
las intentan manejar,
uno sólo quiere bulla
buscando una bambalina
que cuando doble una esquina
haga a su corazón saltar.

Cuando tantos meapilas
se rasgan las vestiduras
porque a unas criaturas
les falta eclesialidad,
yo sueño con una fila
sobre una rampa de abriles
de túnicas infantiles
estrenando otro azahar.

Cuando pasean levitas
fantasmas de guante blanco
el Sábado, por los palcos,
a quien los quiera mirar,
yo espero entre las benditas
cales de Santa Isabel
un perfil de atardecer
que en la memoria guardar.