de Madre, por Rosarios perfumada,
muralla, por un Arco rematada,
pone fondo a Dios y su Regazo.
La tarde, se derrama en ocaso.
Las cornetas, ya suenan afinadas.
La impronta macarena, derramada,
caerá sobre Parras a su paso.
Rosario Macareno de la tarde,
llenando el mes de octubre de sabor.
Dios busca unos brazos que lo guarden
y una Cara que al otoño dé calor.
Ya soñamos diciembre que resguarde,
mil besos en la Madre del Creador.
