lunes, 16 de marzo de 2026

Aquellos Viernes de Dolores

Ya era Viernes de Dolores
en el Puerto Jabonero
cuando convertías en Cielo
el paso, con tus primores.
Antes, con manos de amores,
tu blonda resplandecía
en tocados de armonía
"pa" que luciera tu Cara
como una Rosa temprana
que tornaba noche en día.

Ya era Viernes de Dolores,
y tras el rezo trianero
de tu Salve desde el suelo
subías llena de olores.
No necesitabas flores,
y en el aire se intuían
quienes llegado su día
tu Luz perpetua buscaran.
En el silencio, ayudaban,
a realizar tu subida.

Ya era Viernes de Dolores
en este suelo alfarero
donde, de siempre, yo espero
tus rasos cautivadores.
Rasos que son defensores
de tu Pureza, María.
Rasos, que como poesía,
por las calles desparraman
su trianera y sevillana
particular travesía.