lunes, 23 de marzo de 2026

Cuando nace la luz

Alrededor de una rampa,
que espera cera temprana,
arranca en Sevilla el sueño
que ya empezó de mañana.

La plaza se va llenando
de variopinta amalgama,
de coloridos vestidos
y azules americanas
que portando entre sus brazos,
a los que ignoran la trama,
se disponen a enseñarles
cómo su pueblo derrama
a Dios por todas sus calles
durante esa Semana.

Por la Cuesta del Rosario,
se atisban las plumas blancas
que al son de un paso ordinario
y sus vestidos de gala,
se intercalan en la bulla
que aplaudiendo, les aclama.

A los lados de la puerta,
colocan su bella estampa.
Con infantil comitiva,
portando amarillas palmas,
se va llenando Sevilla
desde sin par Colegial
para alcanzar calle Cuna
cruzando toda la plaza
hasta que un barco barroco,
se desliza por la rampa
y a modo de botadura
se posa en las quietas aguas
del anhelante gentío
que espera su navegada.

La música suena fuerte;
tan fuerte como estrenada.
Las marchas sueltan sus notas
y una tras otra se engarzan
mientras el paso se mece
sin detener sus pisadas
para dar la bienvenida
a lo que llega, y se ama.