Dragón que por tus manos vio la gloria.
Zancada inigualable del Señor.
Cuadrillas de arpillera y esplendor
racheando sus pisadas por la historia.
Traerá este mes de julio la memoria
de una Triana llena de sabor
en póstumo y reconocido honor
que tarde premiará tu trayectoria.
Sapiencia que quedó entre los faldones
fijando por derecho los costeros.
Le huele a Rinconcillo los Rincones
en el alma, a éste costalero,
cuando con el soneto se propone
honrarte en el recuerdo, Trianero.