Cuando el sol cae de plano
chorreando luz intensa
y cual cuchillo atraviesa
todo un Jueves de esplendor,
desde un tiempo muy lejano
filas de celeste y blanco
con cirios sobre sus flancos
van derramando sabor.
Porfiando al astro rey
de frente le van andando
y su luz atravesando
con impasible cadencia,
cumpliendo con una ley
de siglos guardada en alma
que la memoria reclama
cuando cumplen penitencia.
Son Los Negros de extramuros,
concepcionistas esclavos
que su libertad cambiaron
por un Dogma por venir,
demostrando estar seguros
del Inmaculado Vientre
que al que será Penitente
vino a este mundo a parir.
Vienen con un Dios clavado
que con cariño atesoran
sobre una negra caoba
y rosas llenas de mimo.
Y su Madre, bajo palio,
con corona de Pureza
que unos ángeles sujetan
sobre un manto bizantino.
chorreando luz intensa
y cual cuchillo atraviesa
todo un Jueves de esplendor,
desde un tiempo muy lejano
filas de celeste y blanco
con cirios sobre sus flancos
van derramando sabor.
Porfiando al astro rey
de frente le van andando
y su luz atravesando
con impasible cadencia,
cumpliendo con una ley
de siglos guardada en alma
que la memoria reclama
cuando cumplen penitencia.
Son Los Negros de extramuros,
concepcionistas esclavos
que su libertad cambiaron
por un Dogma por venir,
demostrando estar seguros
del Inmaculado Vientre
que al que será Penitente
vino a este mundo a parir.
Vienen con un Dios clavado
que con cariño atesoran
sobre una negra caoba
y rosas llenas de mimo.
Y su Madre, bajo palio,
con corona de Pureza
que unos ángeles sujetan
sobre un manto bizantino.
