domingo, 4 de marzo de 2012

Mi homilía... que también la tengo


Yo intuyo, y me imagino,
lo que quiso usted decir,
aunque le he de advertir
que al diccionario me he ido
y le confieso al oído
que la palabra no encuentro,
aunque si creo que comprendo
con la guasa que usted viene,
por lo qué, si le conviene,
le explico lo que yo entiendo.

Eclesialidad son Manos
que atienden necesitados
desde un convento encalado,
mientras otros ven el grano
en un ascenso cercano…
Por eso Sevilla pasa
por la puerta de su Casa
y vuelve sus Devociones,
sabiendo que ahí no hay sermones
ni loas vacías y falsas.

Eclesialidad es fondo
de Bolsas de Caridad,
que vive en la sociedad
que algún que otro sabiondo
desde su sillón cachondo
ni se imagina que existe,
y que tan solo subsisten
gracias al altruista
trabajo que entre las listas
de las cofradías persiste.

Eclesialidad es Dios
cuando se viste de Hombre,
y escucha sin que lo nombren
un ¿cómo estás? y un condiós
salidos desde la voz
de quien se crió a sus sones,
y que entre sus Devociones
está mu a gusto en Sevilla
pa que vengan de Castilla
a tocarle los… sentimientos.