Comienzas en corralón
con olor a artesanía
que es perfecta simetría
en la bella embocadura.
Enfrente, como un arcón
con interiores en calma,
al amparo de una Palma
vive una Dulce Amargura.
Al llegar a Castellar
tu estrechez me huele a vino
y al serrín que un Vizcaíno
entre unos Carros derrama,
esperando el estallar
de un Jueves lleno de sol
donde un Rosario entre flor
tras un olivo a Dios llama.
me lleva hasta el alminar
que vigila en un altar
a
e imagino en armadura
enagüetas y paso largo
al que me vende un encargo
en Mercado con encanto.
Cerca de La Resolana,
el corazón me da un salto
al ver los Colegios Altos...
Por Bécquer, busco su Cara.
Y le confieso las ganas
que tengo, entre bambalinas,
verLa doblando la esquina
de Feria en la noche clara.