Ya la tienen por Triana;
colgada en estanterías,
ofreciendo los millones
y dando los buenos días
al que se fije en el número
y al ver la fotografía,
exclame dando de cara:
¡A ver si hoy es el día!
¡A ver si “puesé” este año
y me das una alegría!
Y el veintidós de diciembre,
oyendo la lotería,
pego un bote del sillón
y me salto la camilla.
Y si hoy no es mi día,
que lo sea el Viernes Santo
saboreando “mecías”
racheando tus andares
entre un raso que te guía
por Temprado, Dos de Mayo,
Rodo y Carretería.
Andando con paso largo,
"sobrao" de sevillanía,
llenando de tus perfiles
portales y celosías
con reflejos de carey
que va llenando ese día
de aroma, todas las calles,
de geranio y clavellinas.
¡Eso sí es un premio gordo!
Y no el de la lotería.
