Buscarán mis andares en tus Plantas
el bálsamo de luz que en Ti emana,
y que cambian mis noches por mañanas
de frescores y trinos que te cantan.
Pondrá siempre la voz en mi garganta
piropos y oraciones sevillanas
que agradezcan, tener como paisana,
la Gloria que a mi tierra hace santa.
Belleza, que Dios quiso traer un día
para que la Esperanza no faltara
en la tierra proclamada de María
y que cuando, la fuerza nos fallara,
dejásemos la pena en la bahía
que tiene la belleza de su Cara.
