La primera vez que vi
el engendro de la foto,
por el perrito piloto,
te juro que me creí
que era para hacer pipí
al ver al niño en pelotas,
y que todas esas notas,
que en la base tiene puestas,
solicitaban expuestas
trabajo, piso o marmota.
Conforme me fui acercando,
pensé en un kiosco de helados
que se encontraba cerrado
porque estaba descansando,
la niña, que trabajando,
en esos sitios de marras,
le da cortes a las barras…
Pero entonces, el chiquillo,
¿qué hace con el pinganillo
colgando en "to" lo alto…?
Y me dije en tono alto:
¡yo me "viatomá" un "tintillo"!
Y ya, en la Bodeguita ,
mientras me tomaba el tinto,
llegó mi primo Jacinto
con su mujer: Encarnita.
Y tras pedir dos fresquitas
me explicó qué es lo que era:
“a la cerámica trianera, primo,
y todos los cartelitos
son soleás que han escrito…”
Yo me quedé "sentaito",
pensando qué le decía,
mientras me daba el fresquito
del ventilador del bar.
No sabía qué contestar,
y le pregunté: ¿de veras?
¡Que sí, primo! Respondió.
Y entonces le dije yo:
¡"po" vaya mojón! ¿te enteras?
