lunes, 26 de septiembre de 2016

Romance del tontol'haba


Cuando se llena de vara
la mano de un “tontol"haba
se le va poniendo cara
de lo que te figurabas
pero que tenías dudas
por si acaso equivocabas
la impresión que desde antes
al olfato te llegaba.

A un tonto con una vara
se le pone la mirada
de iluminado babieca
sobre una nube de babas
que él sólo va repostando
con la que es derramada
por su boca medio abierta
de quijada descolgada.
Va pegando cabezazos
a ambos lados de su andada
a todo al que identifica,
como a otro “tontol"haba”,
y que ese día descansa
y no ha sacado su vara.

Abrazan a cualquier cosa
que tenga traje y corbata.
A los anillos de oro,
los limpian bien con sus babas.
A los “vuelkas” pintureros
los llenan de besucadas.
A los de los ternos negros,
llamadores les regalan
a cambio de algunos votos
en elecciones pactadas.
Y a los de la “prensa rosa
que algunos llaman “morada
les regalan hasta el culo
-y perdón por la horterada-
con tal de alguna entrevista,
ya sea escrita o sea radiada,
aunque sea por Radio-taxi,
y si no, televisada,
para que se  le vea el nudo
de rayas de su corbata
y el escudito de oro
colocado en la solapa.

Yo creo que más de uno
de estos maestros de nada,
son hasta profesionales,
pues dedican su jornada
a pasear por saraos,
peregrinación viajada,
pescaitos”, “igulás”,
conciertos y poetadas.

Todo sea por codearse,
para que sea retratada,
la carita de panoli,
a ser posible, con vara,
y que todo el mundo sepa,
que muy lejos de ser nada
él pertenece orgulloso
al gremio de los “tontol"habas”.