Quizás un corazón fuese culpable
llegándonos en vísperas de fiesta,
mientras que la Tertulia, queda presta,
esperando a un Mago venerable.
Un día para Albores, entrañable.
Tomate, bacalao: la propuesta.
La sonrisa de un niño: la gesta.
Secretos a un Rey, inconfesables.
Los mismos tertulianos, con agrado,
expresan por noviembre admiración:
Entregan Nazareno plateado
a quien en cofradías, pone pasión.
Esta vez, ha sido galardonado,
un Rey Mago, que trajo un corazón.
