lunes, 3 de julio de 2023

Sevillanía

 

Qué cosa más sevillana
un palio cuando se marcha,
y lo vas viendo alejarse,
envuelto en la nube blanca
que el incienso va soltando
llenándolo de fragancia.

Ves la caída del manto
como celestial cascada,
flanqueado en ambos lados
por una luz cimbreada
de candelabros de cola
con brazos de filigrana
para que no escape un trozo
a su cera iluminada.

Aún se conserva en el aire
el olor que desparrama,
de cera virgen y flores;
de plata recién limpiada;
de sudor de brega interna
y de esparto en sus pisadas.

Y lo vas viendo perderse
como una marea baja
moviendo sus suaves olas
de bambalinas bordadas
mezcladas con los compases
de una marcha bien tocada.

No hay en Sevilla una cosa
que pueda identificarla
con más precisión fehaciente
simbolizando su gracia
que un palio andando de frente,
observado por su espalda,
que al verlo, dice la gente:
¡Qué cosa más sevillana!