sábado, 6 de enero de 2024

Adiós, "Miarma"

Cuando yo veo tu trasera,
carroza de "Bartasá",
me entra una alegría en el cuerpo
que hasta me pongo a saltar
eructando polvorones
y copitas de champán
con sabor a gamba blanca
 jamón y "cannemechá",
que me tienen la barriga
cual camión de Lipasam.

Cuando yo veo que te alejas,
ya se me empieza a olvidar
el cabrón de los petardos
y la malage "tajá"
que más de algún caricato
ya va empezando a soltar.

También me voy olvidando
- "macuerdo", y me echo a temblar -
del gordo de barba blanca
con su jojó y su tantán
que con una campanita
mi vecina fue a colgar
del balcón, como un chorizo,
pero sin pringue ni "",
rodeado de bombillas
destellando sin parar
que me tenían por las noches
sin el sueño consolar,
con los ojitos abiertos;
abiertos de par en par,
que parecía una gallina
ponedora en el sofá.

Dándole gracias al cielo,
también me empiezo a olvidar
del chorro de mensajitos
llenos de "gilipollás"
que en el teléfono móvil
me empezaron a llegar
antes que me diera tiempo
de poderlo de "apagá".

Así, que a ver si "mentiendes",
carroza de "Bartasá":
¡Que te vayas con tus mulas!
Para Oriente, sin parar,
y me dejes tranquilito
con mi cajita de Almax
recuperando el sentido
para escucharla llegar:

Con sus torrijas meladas...
Su perfume de azahar...
Soñando con un sol de marzo
en una "rampla incliná"
por donde a lomos de un burro,
entre música a compás,
nos baje el que de la Gloria
las puertas nos abrirá.

¡Que Ése sí que es un Rey Mago,
y no tú, "Reybartasá"!