sábado, 5 de abril de 2025

Pregonero

Este sí que era pregonero,
no crean que estoy de guasa.
Daba un pregón, hace lustros,
que no salía de garganta;
puesto que lo daba un mudo…
Sigo sin estar de guasa.

Un mudo, cuando venía,
el Viernes por la mañana
a visitar a su madre
la Virgen de la Esperanza
entre el sol del mediodía
que bañaba "toa" Triana
y ese Sol, que bajo palio,
va repartiendo su Cara,
proclamaba, a cuatro vientos,
con sonidos desde el alma,
el pregón más sevillano
que usted nunca imaginara
y que todos los presentes,
lo esperaban; y callaban,
esperando aquel milagro
que se producía a Sus Plantas
cuando Francisco Rodríguez,
que era el "Muo de Sant’ana",
le decía a María Santísima
lo que Sevilla proclama
y que mejor que con voz
prefiere que lo haga el alma,
y a él, para que digese:
¡Guapa, Guapa y Guapa!