a un trepa falso y rastrero,
y codear sus mentiras
delante de un "retratero"
con los "abrazafarolas"
en cóctel de pasteleo
con hipócrita sonrisa
y espíritu puñalero,
que va clavando en espaldas
oculto en su burladero.
Qué le gusta hacer su patria
dejando siempre el letrero,
y pasear vanidades
entre un "puñao" de embusteros
que van con la trompetilla
vendiendo su falso fuero
a mediocres que se creen
el cuento del alfarero.
Qué le gusta entremezclarse
en ese ambiente guarrero
y oculto con su antifaz,
como un viejo bandolero,
pensar que la gente es tonta
y no conoce su juego
de medrar entre los platos
derramando cotilleos
a cambio de algún favor
que le ofrezca otro rastrero.
Qué asco y qué nauseas dais
volando en el avispero,
buscando oportunidades
con el aguijón puntero
para colgaros medallas
que calienten vuestro ego.
Sois la viva estampa,
con vuestro "honor" carroñero,
de los que un día, a latigazos,
Jesús expulsó del Templo.
