que por Triana pasa
llenando de fragancias
este bello arrabal,
con los últimos fríos
del domingo primero,
en cuaresmal estreno,
se cumple el ritual.
Buscando a un Nazareno
caminan los hermanos
para posar su mano
derecha en la Verdad,
y con gesto sereno
depositar un beso
mezclado con un rezo
en Reglas de Hermandad.
La lenta fila avanza
entre novel y anciano
y padres que a la mano
enseñan su Triana,
y entre todos se alcanza
el recuerdo de ausentes
para hacerlos presentes
en la hermosa mañana.
Es el primer domingo
del tiempo de Cuaresma
cuando una fiel promesa
salida a viva voz
convoca al compromiso
de una fe proclamada
con la que es renovada
la historia de La O.
